Liv: Cuéntanos un poco sobre ti como ciclista, sobre ti como cineasta y sobre cómo se superponen esas dos partes de ti.
Darcy: Bueno, pasé mi adolescencia viviendo y respirando Mountain Bike. Fui miembro del equipo nacional canadiense de descenso, y finalmente me convertí en freerider profesional en un momento en que solo unas pocas mujeres seguían ese camino... pero, eso fue antes antes de las redes sociales, así que tal vez ¡Eramos miles pero simplemente no sabíamos que existíamos! Cuando tenía poco más de 20 años, tuve una lesión grave de la que tardé varios años en recuperarme y, por aquellos tiempos, hice una maestría en comunicación internacional. Allí comencé a estudiar teoría del cine y realicé mi tésis de fin de grado en forma de documental. Me enamoré perdidamente del proceso de realización de películas y enseguida me retiré del ciclismo profesional para dedicarme a la realización de películas para hacer carrera en ello. Ahora solo salgo en bici por diversión y, a menudo, mis mejores ideas surgen cuando estoy en una de estas salida informales (o también caminando o esquiando).
Liv: ¿Qué te atrajo de Mahshid Hadi y de su historia? ¿Por qué quisiste darle eco?
Darcy: Acababa de ver a Mahshid hablar en el Festival Internacional de Cine de Montaña de Vancouver, donde se proyectaba una de mis películas. Estuvo en el escenario solo unos minutos, pero sus palabras y energía fueron tan poderosas que nos conmovió a mi amiga y a mí hasta las lágrimas. Tiene una presencia increíble y es la mayor luchadora que haya conocido. Se preocupa profundamente por los derechos humanos y de las mujeres y usa su pasión para ayudar a los demás, lo cual es una manera verdaderamente inspiradora y valiente de estar en este mundo. No podía dejar de pensar en ella y cuando vi que era una embajadora de Liv supe que era una señal de que tenía que trabajar con ella y ayudarla a llevar su historia al mundo.
Liv: ¿Por qué importa que las mujeres cineastas cuenten historias de mujeres?
Darcy: ¡Pasé tantos años como atleta profesional durante los cuales mi historia la contaban hombres!. Los artículos o películas sobre mí nunca sonaban como un retrato honesto: siempre había cosas mejoradas o orientadas (incluida mi apariencia) que eran irrelevantes para mi historia y no eran fieles a mí misma. Sentí la presión de rendir y esforzarme al máximo, a pesar de las lesiones, porque sentí que tenía que demostrarme a mí misma que era una atleta extrema. No lo sentía como un espacio seguro. Quiero crear espacios seguros para las mujeres frente a la cámara y darles a las mujeres (y a todos mis temas) un control más profundo de sus propias narrativas. Para mí, es un proceso de colaboración. No de arriba hacia abajo.
Liv: ¿Qué consejo le darías a las aspirantes a cineastas?
Darcy: ¡ Sigue haciendo cosas! Se necesita mucho tiempo para desarrollar una habilidad, y tienes que empezar por algo. Así que experimenta. Haz películas tontas solo para ti. Solo haz, haz, haz y aprende de tus errores. Además, no dudes en buscar tutoría, tomar clases en línea y conectarte con aquellos a quienes admiras. Las películas más gratificantes que he hecho han sido proyectos personales que hice por diversión. A veces es una diversión distinta, pero sigue siendo diversi.
Liv: ¿Qué más quieres decirle a la comunidad de Liv?
Darcy: ¡Estoy agradecida por ser parte de esto! Tenemos la capacidad de tirarnos hacia arriba las unas a las otras, escucharnos y apoyarnos mutuamente para hacer del mundo un lugar mejor, así que sigamos con el buen trabajo.