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Comer bien mientras viajas

Con Crystal Anthony, Liv Racing Collective

Si te soy sincera, ¡La comida es una de mis mayores fuentes de ansiedad cuando viajo! ¿Podré encontrar alimentos que me mantengan bien nutrida y que no sean asquerosos? ¿Conseguiré suficiente comida para alimentar a una atleta dada a su tarea? ¿Podré comer a la hora a la que estoy acostumbrada?

Incluso si no estoy compitiendo, poder comer comidas equilibradas a intervalos regulares es uno de los factores más importantes para mantenerme productiva y positiva.

Viajar añade exigencias adicionales a tu cerebro y cuerpo para recorrer nuevos lugares, trabajar más horas, manejarte con los engorrosos traslados por aeropuertos, terminales de alquiler de coches, etc. Con estos factores estresantes adicionales, es aún más importante mantenernos bien alimentadas con alimentos nutritivos; sin embargo, el hecho de estar de viaje presenta aún más desafíos para poder hacerlo. Con la experiencia de todos los viajes que he realizado en las últimas décadas, estos son mis mejores consejos para mantener una dieta sostenible y saludable.

Crystal while traveling for the Leadville 100

1. Opta por la familiaridad frente a la variedad: sí, en general, llevar una dieta variada ayuda a garantizar que consigas todos los nutrientes que necesitas. En casa, incluir todo el abanico de frutas y verduras te proporcionará una variedad de vitaminas y minerales que son exclusivos a cada color de alimento. Comer varias fuentes de proteínas y carbohidratos también te ofrecerá una mayor variedad de nutrientes como hierro, vitaminas B, calcio y más. Dicho esto, cuando viajas, simplificar tu dieta hará que sea más fácil mantener la calidad y la regularidad. Existen comidas estándar en los aviones, cenas o desayunos pre-carrera y refrigerios que sé que puedo llevar conmigo o que usan ingredientes que puedo encontrar en cualquier lugar. Cuando transportas bicicletas por los aeropuertos, haces fila para alquilar un coche y por fin te diriges a tu alojamiento, te queda poca energía para ser creativa con la comida; un plan preestablecido hace que esa tarea sea más llevadera y, por lo tanto, es más probable que suceda. Estas son algunas de mis comidas favoritas:

  • Comida de avión: arroz integral, brócoli y col rizada salteados, pollo, salsa de anacardos
  • Cena previa a la carrera: pasta de arroz, espinacas/pimiento/cebolla + carne roja magra (vaca, etc.) + salsa marinera
  • Desayuno antes de la carrera: granola de Elizabeth con yogur de almendras y huevos

2. Simplifica, no escatimes: simplificar como se mencionó anteriormente es útil. Sin embargo, no quieras escatimar en ninguno de los macronutrientes. Ya sea que viajemos para desempeñarnos como atletas, para disfrutar de unas vacaciones o para cumplir una misión laboral, necesitamos la energía de los carbohidratos, las propiedades constructoras de las proteínas y las cualidades saciantes de las grasas para sentirnos listas para la tarea. Si te fijas en mis comidas preestablecidas indicadas más arriba, cada una contiene los tres macronutrientes. Por ejemplo, mi comida en el avión tiene arroz integral para los carbohidratos, pollo para las proteínas, salsa de anacardos para las grasas saludables y, por supuesto, verduras para los nutrientes. Cuando diseñes tus comidas para viajes, asegúrate de que cada una contenga carbohidratos, proteínas y grasas.

3. Infórmate por adelantado: una vez que conozcas el itinerario del viaje, accede a Google Maps y busca tiendas de alimentos naturales, mercados de agricultores locales y restaurantes saludables en las zonas que estás visitando. A veces, estos lugares están de camino desde el aeropuerto hasta tu alojamiento y evitarás el inconveniente de tener que regresar una vez que ya estés instalada en tu destino. Parando en camino, quedarás preparada para tu viaje. Además de buscar lugares para comprar comida, haz una lista de todos los alimentos que necesitarás para que puedas calcular exactamente cuánto y qué comida comprar. ¡Esto te evitará desperdiciar comida o quedarte sin cenar lo que habías planeado!

4. Hidrátate: tanto viajar en avión como en recorrer alturas puede provocar deshidratación. Además, cuando viajamos como atletas, a medida que nos acercamos al día de la carrera, tendemos a dejar de consumir alimentos fibrosos como frutas y verduras, que suelen ser una fuente de hidratación. La hidratación no solo ayuda con el estado de alerta y la energía, sino que lo contrario, la deshidratación, puede confundirse con el hambre y conducir a una alimentación poco saludable. Asegúrate de beber mucha agua, o agua con electrolitos si es necesario, mientras viajas y una vez que llegues. Si tienes una sensación de hambre anormal ¡en realidad podría ser que estés deshidratada!

5. Trae tus alimentos esenciales: si tienes ciertos alimentos imprescindibles que pueden ser difíciles de encontrar en lugares remotos, llévalos contigo. Ver #3 arriba. No esperes encontrar tus artículos especiales en una cadena de supermercados convencional. Por ejemplo, si eres alérgica a las nueces y usas mantequilla de girasol sin azúcar añadida, guárdala en tu equipaje facturado. No todas las tiendas de comestibles la tendrán. Solo recuerda que cualquier líquido o gel debe ir en tu equipaje facturado, no en tu equipaje de mano. Otros artículos que pueden ser difíciles de encontrar:

  • Artículos específicos sin gluten
  • Yogures específicos sin lácteos
  • Frutos secos orgánicos / sin azúcar añadido
  • Bocadillos limpios/orgánicos como galletas saladas o granola
  • Tu café en grano orgánico favoritos
  • Complementos de avena/yogur como semillas de cáñamo o semillas de cacao
Crystal's in-flight meal

Menú de aeropuerto equilibrado y saludable

Ingredientes

1 lata de frijoles negros

Arroz integral cocido

Pechuga de pollo (o proteína magra de tu elección: tofu, etc.)

Brócoli y col rizada (o verduras de tu elección)

Para la salsa:

1 taza de anacardos crudos

1 cucharada de aceite de oliva

Zumo de ½ limón

½-1 cucharadita de ajo en polvo (o un diente de ajo)

¼-½ cucharadita de nuez moscada

Sal y pimienta

Agua caliente

Instrucciones

Escurrir y enjuaguar los frijoles negros.

Preparar el arroz de acuerdo a las instrucciones del paquete.

Cortar el brócoli en ramitos del tamaño de un bocado, quitar el tallo y picar la col rizada. Rehogar a fuego medio en un poco de aceite de oliva con sal y pimienta. Cocinar hasta que estén al dente, o hasta que alcancen la textura deseada.

Colocar todos los ingredientes de la salsa seca en una licuadora de alta velocidad. Mezclar a baja velocidad mientras viertes gradualmente agua caliente. Aumentar la velocidad y continuar agregando agua caliente hasta alcanzar el espesor deseado. Probar y ajustar el ajo, la nuez moscada, la sal y la pimienta.

Enfriar todos los alimentos.

Usar un recipiente transparente y seguro para viajar. Además, siempre tengo mi tenedor de titanio en el bolso de mano.

Colocar el arroz y los frijoles en el fondo del tupper, luego el pollo. Luego colocar una gran cantidad de salsa y cubrir con las verduras.

Asegúrarse de retirar el recipiente de tu equipaje de mano cuando pases por seguridad para que los agentes de la TSA puedan revisarlo. Por lo general, no tengo ningún problema siempre que sea visible en el transportador. En el peor de los casos, lo probarán y luego te dejarán seguir.

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